Las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la situación en Irán están generando fuertes movimientos en el mercado bursátil japonés, especialmente durante los fines de semana.
En varias ocasiones recientes, tras anuncios o acciones relacionadas con Irán hechas por Trump los fines de semana, el índice Nikkei ha registrado caídas significativas al inicio de la semana. Por ejemplo, tras el ataque a Irán el sábado 28 del mes pasado, el Nikkei cayó tres días consecutivos. El viernes 6 de este mes, cuando Trump exigió una “rendición incondicional” a Irán, el mercado japonés sufrió una de sus mayores bajas históricas. Más recientemente, el sábado 21, Trump amenazó con atacar instalaciones energéticas iraníes si el Estrecho de Ormuz no se liberaba en 48 horas, lo que provocó una caída abrupta el lunes siguiente.
Sin embargo, justo antes de la apertura del mercado estadounidense, Trump anunció la postergación por cinco días de dichos ataques, lo que calmó la tensión y evitó caos en Wall Street.
Expertos, como el profesor Tetsuo Kotani de la Universidad Meikai, sugieren que Trump utiliza estas declaraciones de fin de semana para influir en los mercados, lo que se ha denominado “shock de fin de semana de Trump”. Este fenómeno afecta especialmente a Japón debido a la diferencia horaria, que hace que el mercado japonés abra antes que el estadounidense y reciba el impacto directo de estas declaraciones.
Los inversores japoneses expresan incertidumbre y preocupación, aunque admiten seguir atentos a las acciones del presidente estadounidense. En paralelo, una encuesta reciente de Reuters muestra que la popularidad de Trump ha caído a un 36%, su nivel más bajo desde el inicio de su segundo mandato.
La atención internacional sigue puesta en los próximos movimientos de Trump durante los fines de semana, dada su influencia directa en la volatilidad de los mercados.







