La empresa operadora de la cadena de ramen Tenkaippin confirmó que una cliente de unos 20 años encontró el cuerpo de una cucaracha en su plato de “kotteri ramen” en la sucursal Shinkyogoku Sanjo, en el distrito Nakagyo de Kioto.
La cliente informó el hallazgo al restaurante; no se reportaron efectos en su salud y rechazó el reembolso ofrecido. La compañía ofreció disculpas públicas.
La sucursal Shinkyogoku Sanjo y la franquicia Kawaramachi Sanjo, ambas en Kioto, fueron cerradas temporalmente hasta esclarecer la causa de la contaminación.
Se llevó a cabo una fumigación por una empresa especializada en control de plagas en la sucursal afectada.
La compañía, Ten’ichi Shokuhin Shoji (con sede en Otsu), ordenó a todas sus tiendas reforzar las medidas de higiene bajo la supervisión del departamento de salud local y anunció que no reabrirán las sucursales implicadas hasta determinar el origen exacto de la contaminación.
La empresa indicó que la mezcla habría ocurrido durante la fase de preparación en la cocina, aunque la causa precisa aún se investiga. El caso se suma a episodios similares en otras cadenas alimentarias en Japón: en enero se halló un ratón muerto en una sopa miso en un local de Sukiya en Tottori, y en marzo se reportó la presencia parcial de una cucaracha en otra sucursal de la misma cadena en Tokio. Tras esos incidentes, algunas cadenas cerraron temporalmente numerosas tiendas para reforzar controles de higiene.
La operadora lamentó profundamente los inconvenientes y preocupaciones causados a clientes y partes involucradas, y señaló que trabajará con las autoridades sanitarias y especialistas para prevenir reapariciones.
Expertos en distribución consultados recuerdan que los incidentes de contaminación por insectos, roedores u objetos dañan seriamente la confianza del público y que la recuperación en afluencia de clientes puede llevar meses, aun cuando se implementen contramedidas y disculpas públicas.







