La familia de una joven asesinada en Kawasaki reaccionó tras conocerse el informe policial que cuestiona la investigación del caso.
La víctima, Ayaka Okazaki (20), fue hallada muerta en abril en la casa de su ex pareja. Este mes, la Policía de la prefectura de Kanagawa publicó un resultado de verificación que concluye que las denuncias y consultas previas de acoso por parte de la joven Okazaki no fueron compartidas adecuadamente entre dependencias, y que no se llevaron a cabo pesquisas teniendo en mente el riesgo de que la situación pudiera volverse peligrosa.
Tras esa evaluación, las autoridades anunciaron sanciones para más de 40 empleados, entre ellos una amonestación formal (“kairoku”) para el jefe de la comisaría.
En una rueda de prensa, el padre de Okazaki declaró: “Ha tomado tanto tiempo para que esto salga a la luz. Y eso no significa en absoluto que me parezca suficiente solo porque hay un resultado”.
La familia exige respuestas y subraya su insatisfacción con las demoras y la forma en que se manejaron las alertas previas al crimen.
Las conclusiones policiales abren además preguntas sobre protocolos internos y la protección de víctimas de acoso en la prefectura.







