El gobierno chino anunció un endurecimiento en las restricciones a la exportación de productos de doble uso (militar y civil) hacia Japón, incluyendo las tierras raras, materiales esenciales para la industria de alta tecnología.
El portavoz del gobierno japonés expresó en conferencia de prensa que esta medida, dirigida exclusivamente a Japón, es inaceptable y contraria a las normas internacionales. Japón ha presentado una fuerte protesta formal y ha solicitado la revocación de la medida. Sin embargo, aún se están analizando los detalles, incluyendo si las tierras raras están realmente incluidas en la lista de productos afectados.
Expertos económicos advierten que si las tierras raras quedan restringidas, el impacto en la economía japonesa podría ser severo. Según un análisis de Nomura Research Institute, una suspensión de tres meses en la importación de tierras raras desde China podría reducir el PIB real de Japón en un 0.11%, con pérdidas económicas estimadas en 6600 millones de yenes. Si la restricción se prolonga por un año, las pérdidas podrían ascender a 2.6 billones de yenes, afectando un 0.43% del PIB.
La dependencia de Japón en las tierras raras chinas sigue siendo alta, a pesar de los esfuerzos por diversificar la cadena de suministro hacia Vietnam y Francia. En 2023, China representó el 69% de las importaciones japonesas de tierras raras.
Empresas japonesas expresan preocupación por la incertidumbre sobre los productos afectados y el posible aumento en los costos y dificultades en la obtención de componentes clave para sectores como vehículos eléctricos, electrónica y aeroespacial.
En respuesta, el G7 ha discutido recientemente la necesidad de reducir riesgos en las cadenas de suministro de minerales estratégicos, destacando la importancia de la cooperación internacional frente a medidas disruptivas como las anunciadas por China.
Resumen: NHK
Link de la noticia: AQUI







