Ayer se llevaron a cabo las elecciones a la Cámara Baja, donde el Partido Liberal Democrático (PLD) logró una histórica victoria al obtener 316 escaños, superando por primera vez desde su fundación la barrera de los 300.
Liderazgo firme de la Primera Ministra Sanae Takaichi
La llamada “tormenta Takaichi” impulsó al PLD a una victoria contundente, con derrotas significativas para figuras destacadas del centro político. Sanae Takaichi, primera ministra, mostró un semblante serio a pesar de la victoria, destacando que asumió la elección “jugándose el cuello” y que ahora tiene la responsabilidad de cumplir con el programa electoral.
El bloque gobernante, compuesto por el PLD y el partido Ishin, consiguió más de dos tercios de los escaños, lo que les permitirá aprobar leyes rechazadas previamente en la Cámara Alta.
Nuevas caras y revancha de exdiputados
Entre los ganadores destaca Chisato Morishita, exmodelo y candidata del PLD, que derrotó al co-secretario general de la alianza centrista en la cuarta circunscripción de Miyagi. En Tokio, Tamayo Marukawa, exministra del Medio Ambiente, recuperó un escaño tras su derrota en elecciones anteriores, apoyada por la popularidad de Takaichi.
También regresó al parlamento Hirofumi Shimomura, exministro de Educación, tras superar controversias previas. En la circunscripción 24 de Tokio, Koichi Hagiuda defendió exitosamente su escaño en una reñida contienda.
Resistiendo críticas y ataques
Takeshi Iwaya, exministro de Asuntos Exteriores, enfrentó duras críticas por su política considerada “pro-China” y ataques en redes sociales, pero logró la reelección en la tercera circunscripción de Oita. En Miyazaki, Taku Eto, pese a perder en su distrito, fue reelecto por representación proporcional.
Continuidad en el gabinete
La primera ministra Takaichi anunció que no habrá cambios significativos en su gabinete, confiando en el equipo actual que lleva poco más de tres meses en funciones.
Prioridades y compromisos
Takaichi enfatizó la urgencia de implementar políticas, especialmente la reducción del impuesto al consumo en alimentos por dos años, sin emitir deuda especial, asegurando la viabilidad financiera de esta medida.
Esta elección marca un punto decisivo para el gobierno de Takaichi, que ahora cuenta con un amplio respaldo parlamentario para llevar adelante su agenda.







