Starbucks, la gran cadena de cafeterías que enfrenta un rendimiento débil en Estados Unidos y otros lugares, anunció que llevará a cabo un cierre masivo de tiendas y una reducción de personal.

Starbucks ha venido registrando una baja en la afluencia de clientes en Estados Unidos, en parte debido al persistente aumento de la inflación que ha incentivado el ahorro de los consumidores.
En septiembre pasado incorporó a la CEO Nicole, quien obtuvo buenos resultados en una gran cadena de comida mexicana, para impulsar la reconstrucción empresarial; sin embargo, aún no hay perspectivas claras de mejora en el rendimiento.
El día 25, Starbucks afirmó que tomaría “medidas significativas” para reordenar el negocio: cerrará cientos de tiendas en Norteamérica antes de fin de mes y, además de la reducción de 1,000 empleados realizada en febrero de este año, anunció un nuevo recorte de 900 puestos.

La CEO Nicole dijo que, como parte de la reestructuración, transformará más de 1,000 tiendas en locales con una mayor sensación de calidad y calidez.
Por otro lado, analistas han señalado que “el problema de los precios altos sigue sin resolverse”.







