La Cámara de Consejeros de Japón aprobó por unanimidad revisiones a las leyes contra el acoso y la violencia doméstica para restringir el uso de etiquetas Bluetooth que permiten rastrear la ubicación de una persona sin su consentimiento.
Las modificaciones permiten a la policía emitir advertencias a sospechosos de acoso sin necesidad de que la víctima lo solicite, facilitando una respuesta más rápida que las órdenes de prohibición, que requieren interrogatorios a los sospechosos. Además, la nueva ley prohíbe el uso de estas etiquetas sin consentimiento cuando un tribunal emite una orden de restricción.
Estas medidas entrarán en vigor 20 días después de su promulgación. Japón ya había prohibido el rastreo no consentido mediante dispositivos GPS en 2021, pero hasta ahora no regulaba las etiquetas Bluetooth, que han sido usadas cada vez más por acosadores.
Según datos de la Agencia Nacional de Policía, en 2023 se registraron 196 consultas relacionadas con estas etiquetas, cifra que aumentó a 370 en 2024. También se permitirá a la policía solicitar a terceros, como investigadores privados, que eviten proporcionar información personal de las víctimas a los acosadores.
La ley fomenta la colaboración de vecinos, empleadores y escuelas para proteger a las víctimas, ante casos en que acosadores han visitado sus lugares de trabajo o estudio.
Estas reformas buscan fortalecer la protección de las personas frente al acoso y la violencia doméstica en Japón.







