El número de pacientes con COVID-19 continúa en aumento en Japón, impulsado por una variante del virus con mayor capacidad de transmisión. El Ministerio de Salud informó que, en la semana hasta el 10 de agosto, alrededor de 3.000 centros médicos notificaron 23.126 casos, con un promedio de 6,13 pacientes por establecimiento, registrando la octava semana consecutiva de incremento.
Según el Instituto Nacional de Gestión de Crisis de Salud, la subvariante NB.1.8.1 ómicron representa cerca del 40% de las detecciones a nivel nacional hasta el 16 de julio.
El profesor Atsuro Hamada, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad Médica de Tokio, indicó que esta variante parece ser algo más contagiosa que las anteriores, aunque no muestra diferencias claras en la tasa de casos graves.
Hamada señaló que el COVID-19 suele presentar picos estacionales en verano e invierno y atribuyó el repunte reciente al incremento de la movilidad durante las vacaciones de Obon.
Advirtió además que, con el inicio del nuevo ciclo escolar y la reactivación de desplazamientos, es probable que los contagios sigan aumentando hasta mediados de septiembre. Por ello recomendó mantener medidas preventivas como el uso de mascarilla y la ventilación adecuada en espacios cerrados.







