El gobierno anunció que avanzará en el estudio de medidas para reforzar la lucha contra el acoso, incluyendo la posibilidad de que los agresores usen dispositivos de rastreo GPS.
La propuesta, presentada por un grupo del Partido Liberal Democrático enfocado en seguridad pública, terrorismo y ciberdelitos, plantea que quienes tengan órdenes de restricción bajo la ley antiacoso deban portar estos dispositivos, y que las víctimas sean notificadas si el acosador se acerca.
El secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, explicó que se buscará un balance entre la protección efectiva de las víctimas y el respeto a los derechos constitucionales. La iniciativa surge tras el asesinato en marzo de una mujer en Tokio, presuntamente a manos de su ex pareja, quien ya había sido sancionado por violar la ley antiacoso.
El acoso ha aumentado en Japón, con un récord de 3,717 casos investigados por la Policía Nacional en 2025, lo que ha llevado a intensificar las medidas para enfrentar este problema.







