El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, anunció que convocó al embajador de Japón en Moscú, en respuesta a las críticas del Gobierno japonés por la visita del presidente Vladímir Putin a la isla de Iturup, en los Territorios del Norte.
Japón había protestado formalmente por la visita.
La primera ministra Takaichi afirmó que los Territorios del Norte son parte inherente de Japón tanto desde el punto de vista histórico como del derecho internacional, y que la acción rusa contradice la posición constante de Tokio. Además, el ministro de Exteriores japonés, convocó al embajador ruso en Japón, Nikolái Nozdrev, para presentar una fuerte protesta.
Lavrov acusó a Japón de realizar declaraciones “totalmente inaceptables”, al sostener que el presidente ruso no podía visitar lo que Moscú considera su propio territorio. Lavrov también afirmó inicialmente que el embajador japonés no había respondido a la convocatoria.
Sin embargo, fuentes diplomáticas japonesas informaron que Muto acudirá el 18 de agosto. Tokio había decidido no responder de inmediato porque consideraba probable que Rusia transmitiera únicamente su propia postura, sin permitir un intercambio basado en los argumentos japoneses.
Tras realizar consultas internas, el Gobierno japonés resolvió finalmente aceptar la reunión.







