La Primera Ministra, Sanae Takaichi, anunció durante su primer discurso de campaña para las elecciones a la Cámara de Representantes del 8 de febrero, su intención de crear un nuevo delito penal por dañar o profanar la bandera nacional de Japón.
Takaichi hizo este planteamiento en el distrito de Akihabara, Tokio, como parte del acuerdo político entre su partido, el Partido Liberal Democrático (PLD), y su socio en la coalición, el Partido de la Innovación de Japón (Nippon Ishin).
Actualmente, el Código Penal castiga con hasta dos años de prisión el daño a banderas extranjeras con intención de insultar a otro país, pero no contempla sanciones para la bandera japonesa.
La Primera Ministra cuestionó esta discrepancia, señalando: “¿No es extraño que profanar una bandera extranjera pueda llevar a prisión, pero se pueda tratar la bandera japonesa como se quiera?”
Sin embargo, dentro del PLD existen voces cautelosas que temen que esta propuesta pueda afectar la libertad de expresión y cuestionan la necesidad de modificar el Código Penal.
La propuesta se mantiene como un tema polémico en el contexto de la campaña electoral.







