La primera ministra, Sanae Takaichi, ha decidido no asistir a la ceremonia de entrega del trofeo al ganador del torneo de sumo de Año Nuevo, que se celebra en el Ryogoku Kokugikan de Tokio, debido a que está prohibido que las mujeres ingresen al ring, según informó una fuente gubernamental.
Takaichi, la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en Japón, opta por respetar esta tradición del sumo, considerada sagrada y exclusiva para los luchadores masculinos. Esta decisión ha generado críticas por considerarse una medida discriminatoria contra las mujeres.
Tradicionalmente, el primer ministro entrega la Copa del Primer Ministro a los ganadores de los torneos de sumo de Año Nuevo y verano. En el torneo de Kyushu de noviembre pasado, Takaichi, que se encontraba en el extranjero, envió a un representante para entregar el premio al campeón, el luchador ucraniano Aonishiki.
Se espera que en el torneo actual, que finaliza el 25 de enero, la primera ministra también designe a un representante para entregar el trofeo.
La prohibición de que las mujeres ingresen al ring ha sido objeto de debate en varias ocasiones, especialmente tras un incidente en 2018 cuando mujeres que intentaron brindar primeros auxilios a un alcalde que se desmayó durante una ceremonia fueron retiradas del dohyo por un oficial.
La Asociación Japonesa de Sumo ha reafirmado su compromiso de preservar esta tradición cultural, a pesar de las críticas.







