La Fiscalía solicitó una pena de 1 año y 6 meses de prisión contra una empleada de un bar de chicas de Ikebukuro, Tokio, acusada de haber obligado a una compañera a ejercer la prostitución.
La acusada, 21 años, identificada como Aya Tano, habría actuado en conjunto con el gerente del local y vigilado a la víctima —entonces de 27 años— mediante GPS para forzar encuentros sexuales.
En el juicio, la Fiscalía afirmó que, aunque la imputada actuó por subordinación al gerente, su conducta merece reproche y pidió además una multa de 300,000 yenes. Al cierre de la vista, Tano pidió perdón y aseguró que no repetirá lo ocurrido.
La sentencia se dictará el 25 de mayo.







