El Gobierno analiza cubrir, en principio con fondos nacionales, la pérdida de ingresos que sufrirán las administraciones locales debido a la reducción temporal del impuesto al consumo aplicado a los alimentos.
La medida, prevista para comenzar en abril de 2027 y extenderse durante dos años, reduciría la tasa impositiva al 1 %. Según las estimaciones, esta rebaja provocaría una disminución anual de aproximadamente 1,6 billones de yenes en los ingresos locales.
La Asociación Nacional de Gobernadores y otras organizaciones habían solicitado al Gobierno que garantizara los recursos necesarios, argumentando que el impuesto al consumo es una fuente fundamental para financiar la seguridad social.

Entre las opciones analizadas figura el uso de las subvenciones especiales para los gobiernos locales, un mecanismo empleado anteriormente para compensar pérdidas de ingresos tributarios. El Gobierno continuará coordinando los detalles con las autoridades locales.
También está pendiente definir quién financiará los pagos equivalentes al 1 % destinados a personas de ingresos bajos y medios. Las administraciones locales reclaman que el Gobierno central asuma la totalidad de ese costo.






