Kimi Onoda, ministra encargada de la convivencia con extranjeros y de la seguridad económica, declaró en una entrevista que el gobierno establecerá un sistema para monitorear de forma rápida y precisa la adquisición de tierras por parte de extranjeros. Según Onoda, existe preocupación en la población sobre este tema, y la principal dificultad ha sido la falta de datos concretos. El objetivo es presentar una dirección clara para enero de 2026.

Onoda también destacó su papel como coordinadora entre distintos ministerios para unificar información y resolver problemas relacionados con la política migratoria y la seguridad. Rechazó que su función sea autoritaria, definiéndola más bien como un rol de ajuste y supervisión.
En cuanto a la necesidad de mano de obra extranjera en sectores con escasez laboral, la ministra afirmó que es posible aceptar trabajadores extranjeros necesarios sin caer en la permisividad hacia quienes violen las normas, subrayando que esto no significa actitudes xenófobas.

Respecto al aumento de actitudes excluyentes en la sociedad, Onoda enfatizó que los extranjeros que cumplen las reglas no deben sentirse incómodos ni discriminados. Como persona con raíces en el extranjero, está comprometida en responder a las conductas ilegales para aliviar la preocupación pública.
Por último, sobre la seguridad económica y el fortalecimiento de las cadenas de suministro, especialmente en materiales críticos como las tierras raras, la ministra señaló la importancia de la cooperación con países aliados, incluyendo Estados Unidos, para apoyar inversiones en minería y procesamiento, acelerando así la diversificación de fuentes de suministro.







