El monte Fuji recibió a numerosos visitantes en el primer fin de semana tras la apertura oficial de la temporada de ascenso. Este año se implementaron novedades como el pago sin efectivo y un servicio de autobús nocturno directo desde Shinjuku hasta la ruta Yoshida, con el objetivo de aliviar la congestión habitual y facilitar el acceso temprano.
Sin embargo, las medidas para prevenir el ascenso con equipamiento inadecuado se mantuvieron estrictas. Varios montañistas, especialmente turistas extranjeros, fueron rechazados en los puntos de control por no contar con ropa impermeable completa. Algunos tuvieron que comprar el equipo necesario en los puestos cercanos antes de poder continuar.
Un grupo de tres jóvenes universitarios, motivados por alcanzar la cima para ver el amanecer, comenzó su ascenso con buen ánimo, aunque enfrentaron el cansancio y el clima nublado. Finalmente lograron llegar a la cima, aunque el sol naciente quedó oculto tras las nubes.
Por otro lado, algunos turistas no pudieron iniciar la subida a tiempo debido a las restricciones horarias. Un visitante indio, que debía tomar un vuelo temprano al día siguiente, se vio obligado a renunciar a la aventura por no cumplir con los requisitos y horarios establecidos.
En resumen, la temporada 2026 del Fuji comenzó con nuevas facilidades tecnológicas y mayor control sobre la seguridad, buscando ofrecer una experiencia más ordenada y segura para todos los visitantes.







