Desde hace nueve meses, Japón ha implementado medidas más estrictas para el proceso de cambio de licencias de conducir extranjeras a licencias japonesas, conocido como “外免切替”. Esta decisión responde a críticas previas sobre la facilidad excesiva del trámite y a un aumento en accidentes relacionados.
En las escuelas de manejo de todo el país se ha registrado un incremento significativo en consultas de extranjeros que no logran aprobar el examen.
En particular, se ha seguido de cerca el caso de una mujer extranjera que, tras reprobar, se somete a un intenso entrenamiento para superar la prueba bajo las nuevas normas.
Estas modificaciones buscan mejorar la seguridad vial y asegurar que quienes obtienen licencias en Japón cumplan con los estándares requeridos.







