El primer ministro Ishiba anunció oficialmente la reducción del arancel adicional del 25% impuesto por Estados Unidos a los automóviles a un 15% en total, combinando la tasa existente y la nueva.
Este acuerdo, logrado tras negociaciones con el presidente Trump, busca beneficiar los intereses económicos de ambos países, dijo Ishiba.
Principales puntos del acuerdo:
El arancel adicional del 25% a automóviles y autopartes, vigente desde abril, se reduce a un 15% en total.
El arancel recíproco que iba a aplicarse desde el 1 de agosto también se mantiene en 15%, la tasa más baja entre países con superávit comercial frente a EE.UU.
Garantías sobre trato equitativo en futuras tarifas para productos clave como semiconductores y medicamentos.
En el sector agrícola, se mantiene el sistema de “acceso mínimo” para la importación de arroz, sin sacrificar la producción nacional.
Reacciones oficiales:
Ishiba destacó que la negociación fue resultado de una propuesta constante desde febrero, buscando proteger los intereses nacionales sin sacrificar sectores clave.
El ministro Akazawa, tras reunión con Trump, calificó el acuerdo como un logro basado en la confianza mutua y destacó la simplificación en la aceptación de vehículos estadounidenses sin pruebas adicionales, manteniendo la seguridad.
El presidente de la Asociación de Comercio de Japón valoró la reducción de incertidumbre para las empresas y la estabilidad en políticas comerciales.
Representantes de la industria automotriz reconocieron el esfuerzo del gobierno, aunque señalaron que el 15% sigue siendo una carga significativa.
Impacto económico:
El índice Nikkei subió más de 1,200 puntos tras el anuncio, reflejando optimismo en el mercado.
Se espera que el acuerdo reduzca el impacto negativo estimado en el PIB japonés, que podría haber sido de 0.85% con aranceles del 25%, a un 0.55% con la tasa acordada.
Sin embargo, expertos advierten que la persistencia de altos aranceles y el proteccionismo estadounidense podrían afectar la inversión y el comercio a largo plazo.
Opiniones políticas:
El gobierno y el Partido Liberal Democrático calificaron el acuerdo como equilibrado y en defensa de los intereses nacionales.
La oposición pidió un examen detallado en una sesión extraordinaria del parlamento para evaluar el impacto y los términos del acuerdo.
Este acuerdo llega antes de la fecha límite del 1 de agosto y según el gobierno representa un paso importante para mantener la estabilidad en las relaciones comerciales entre Japón y Estados Unidos, aunque persisten desafíos para la industria automotriz y la economía japonesa en general.







