El 6 de diciembre por la noche, en la sala de espera y oficina de un local de servicios sexuales a domicilio cerca de la estación Kinshichō, en Tokio, fueron halladas en un frigorífico la cabeza, ambas manos y ambos pies de un recién nacido.
Hasta el momento no se ha encontrado el torso y no se ha determinado el sexo del bebé.
Según fuentes del caso, aquel día unas 20 personas —entre hombres y mujeres vinculadas al local— frecuentaban el local antes del descubrimiento.
La Policía Metropolitana de Tokio está interrogando a empleados y recabando información para esclarecer las circunstancias.







