Una intensa y prolongada ola de frío ha golpeado Japón esta temporada, provocando nevadas récord en varias regiones del país. En la mañana de ayer, la autopista Tohoku en la prefectura de Aomori sufrió múltiples episodios de “whiteout” (visibilidad nula por la nieve), generando condiciones extremadamente peligrosas para los conductores.
En Aomori, la ciudad de Hirosaki acumuló más de 80 cm de nieve, formando montículos que superan la altura de una persona. En Shimane, la ciudad de Matsue registró más de 10 cm de nieve y el agua del foso del castillo comenzó a congelarse. En Kanagawa, turistas expresaron su preocupación por conducir en caminos nevados, poco comunes en esa región.
En Toyama, personas caminaban entre la nieve durante la madrugada, mientras que en Hikone (Shiga) el castillo local quedó cubierto de nieve. La Agencia Meteorológica emitió una alerta por fuertes nevadas tras registrar 25 cm en seis horas en Kanazawa, Ishikawa, donde los residentes trabajaban desde temprano para limpiar la nieve.
En Niigata, un vehículo fue visto transportando bloques de nieve en el techo, y en Sapporo la nieve acumulada en las aceras alcanzó grandes alturas. La región de Tokai también sufrió nevadas, con 5 cm en Yokkaichi, Mie. En Tokio, las temperaturas descendieron bajo cero y la nieve permaneció en los autos durante la mañana.
Hoy se pronostica un descenso aún mayor en las temperaturas, con mínimas de hasta -2°C en Tokio. En Kyoto, las calles de Arashiyama se volvieron resbaladizas por la nieve. En Hyogo, Toyooka acumuló más de 40 cm de nieve, afectando incluso a vehículos policiales.
La nieve cubrió las montañas de Nikko (Tochigi) y la cascada de Fukuroda (Ibaraki) comenzó a congelarse parcialmente. En Gunma, Minakami experimentó temperaturas bajo cero todo el día, con grandes carámbanos formándose en las calles por la congelación del agua de deshielo.
Esta ola de frío, considerada la más fuerte y duradera de la temporada, continúa afectando la vida diaria y la seguridad en todo Japón, con autoridades recomendando precaución ante las condiciones extremas.







