La FIFA impuso suspensiones que suman 21 partidos a jugadores y miembros del cuerpo técnico de Argentina por la pelea ocurrida después de la derrota por 1-0 ante España en la final del Mundial.
El mediocampista Leandro Paredes recibió una sanción de 10 partidos y una multa de 90.000 dólares por agredir al defensor español Eric García y derribar a Gavi. Nahuel Molina fue suspendido por siete encuentros y multado con la misma cantidad tras golpear a Rodri durante los festejos españoles.
Thiago Almada recibió un partido de suspensión y una multa de 30.000 dólares por conducta antideportiva, mientras que el integrante del cuerpo técnico Roberto Ayala fue sancionado con tres partidos y una multa de 30.000 dólares por agresión. Por parte de España, Gavi recibió un partido de suspensión y una multa de 30.000 dólares.
Las sanciones se aplicarán únicamente a partidos internacionales y no afectarán a los clubes de los futbolistas.
Además, la Asociación del Fútbol Argentino fue multada con 310.000 dólares y deberá disputar su próximo partido como local con un 50 % del estadio cerrado. La FIFA vinculó estas medidas con conductas discriminatorias, abusos racistas, problemas de seguridad y manifestaciones de carácter no deportivo. Parte del dinero deberá destinarse a un plan contra la discriminación.







