La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que en un crucero anclado frente a Cabo Verde, África, se sospechan múltiples infecciones por hantavirus, con tres personas fallecidas. Ante esta situación, el Instituto Nacional de Gestión de Crisis Sanitarias de Japón (JIHS) evaluó el riesgo de propagación del virus en territorio japonés.
El hantavirus se transmite principalmente por la inhalación de polvo contaminado con excrementos de roedores portadores.
Sin embargo, los roedores que alojan este virus no habitan en Japón.
Además, la transmisión entre humanos solo ha sido confirmada para una variante llamada virus Andes, detectada en Argentina y Chile, y que fue controlada mediante medidas de aislamiento.
Por estas razones, las autoridades japonesas consideran que la probabilidad de expansión del hantavirus por contagio humano dentro del país es baja.
Desde la implementación de la Ley de Enfermedades Infecciosas en 1999, no se han registrado casos de hantavirus en Japón.







