Un equipo de investigación de la Universidad de Oita y la empresa Sanwa Shurui evaluó si beber agua entre tragos ayuda a reducir la resaca y otros efectos del alcohol.
El estudio incluyó a 13 adultos sanos, quienes consumieron la misma cantidad de alcohol en dos condiciones: bebiendo agua durante el consumo y sin hacerlo. Los resultados mostraron que el agua no produjo cambios en la concentración de alcohol en el aliento ni en los síntomas de la resaca.
Sin embargo, los investigadores señalaron que el principal beneficio de beber agua podría estar en ayudar a reducir la cantidad total de alcohol ingerida y a moderar el ritmo de consumo.







