Un hombre de 37 años que trabaja en la estación de bomberos Higashiyodogawa, del cuerpo de bomberos de la ciudad de Osaka, fue enviado a la fiscalía el mes pasado sospechoso de haber agredido a un niño de 11 años y causado lesiones el pasado noviembre.
Según el padre del menor, el niño y sus amigos jugaban en un parque cuando fueron a recuperar una pelota que había entrado en el terreno de la vivienda del citado empleado. Allí, el menor fue sujetado por el cuello y recibió diversos golpes, sufriendo una distensión cervical y otras heridas cuya recuperación estimada es de dos semanas.
El padre declaró en el lugar que el niño fue derribado, obligado a arrodillarse y agredido con fuertes golpes “cuatro veces de ida y vuelta”. Ante las preguntas de la policía administrativa del cuerpo de bomberos de Osaka, el empleado habría confesado los hechos.







