Tres mujeres de nacionalidad china fueron arrestadas bajo sospecha de lavar dinero obtenido mediante fraudes. Para “lavar” el dinero lo invirtieron en la compra de bienes raíces.
En 2023, las sospechosas, entre ellas Lu Ro, engañaron a un hombre de unos 80 años residente en la prefectura de Nara, diciéndole que su computadora estaba infectada con un virus y que hackers podrían robar sus ahorros, logrando así apropiarse de aproximadamente 9.99 millones de yenes en efectivo. Parte de este dinero fue transferido a cuentas de agentes inmobiliarios como parte del lavado de dinero.
Se sospecha que las arrestadas actuaban como intermediarias en el lavado de fondos provenientes de varios grupos de fraude, haciéndose pasar por compradores de propiedades para realizar las transferencias.
La Policía Metropolitana de Tokio no ha dado detalles sobre la declaración de las acusadas.







