El reciente ataque de Estados Unidos contra Venezuela ha generado fuertes críticas por presuntas violaciones al derecho internacional. En medio de un impacto global, Japón enfrenta un difícil dilema sobre su postura.
Ayer por la tarde, la primera ministra Sanae Takaichi se refirió por primera vez al ataque estadounidense en Venezuela a través de X (antes Twitter), destacando la importancia de restaurar la democracia en Venezuela y asegurando protección para ciudadanos japoneses, sin pronunciarse sobre la legitimidad del ataque, si lo apoyaba o lo condenaba.
Expertos y exfuncionarios japoneses advierten que esta intervención podría justificar futuras acciones militares, incluso en Asia, y generar inestabilidad regional.
El Consejo de Seguridad de la ONU convocará una reunión urgente el 6 de enero para abordar la crisis. Japón y la comunidad internacional deberán definir su postura ante un escenario complejo que podría alterar el equilibrio geopolítico en América Latina y más allá.
Reacciones en el mundo
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reafirmó el respeto al derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza entre países miembros.
El presidente Donald Trump justificó el ataque como una medida de autodefensa contra la inmigración y el narcotráfico provenientes de Venezuela.
Rusia y Corea del Norte rechazaron las justificaciones estadounidenses, calificando la acción como una grave violación a la soberanía venezolana y un acto agresivo.
Líderes europeos como el primer ministro británico Keir Starmer y el presidente francés Emmanuel Macron expresaron apoyo al fin del régimen de Nicolás Maduro.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski expresó incertidumbre sobre cómo reaccionar, sugiriendo que esta acción podría ser usada como precedente para otros conflictos, aludiendo a Rusia.
Previo al ataque, Maduro se reunió con un emisario chino, quien afirmó una alianza sólida. China condenó enérgicamente la acción militar estadounidense.
Por último, Trump anunció que Colombia también podría ser objetivo por su supuesta producción de narcóticos, lo que ha llevado a Colombia a reforzar su seguridad fronteriza.
El Consejo de Seguridad de la ONU convocará una reunión urgente el 6 de enero para abordar la crisis. Japón y la comunidad internacional deberán definir su postura ante un escenario complejo que podría alterar el equilibrio geopolítico en América Latina y más allá.







