El Tribunal de Distrito de Asahikawa sentenció a 27 años de prisión a Riko Uchida (23) por el asesinato, actos indecentes no consentidos que causaron la muerte y privación ilegal de la libertad de una estudiante de secundaria de 17 años, que en abril de 2024 cayó desde un puente y murió ahogada. La pena coincide con la solicitud de la Fiscalía.
Según la fiscalía, Uchida provocó el conflicto tras la publicación no autorizada de su foto en redes sociales, convocó a la joven sin conocerse, la mantuvo retenida en un auto y la impidió escapar mediante violencia. Los fiscales relatan que llevaron a la víctima a un lugar desierto junto a un río, la obligaron a desnudarse, la humillaron filmando esas escenas y la forzaron a sentarse en la baranda del puente para pedir perdón.
En el juicio la versión sobre cómo se produjo la caída fue controvertida: la coimputada —ya condenada y con pena de 23 años firme— declaró que Uchida empujó por la espalda a la estudiante desde fuera de la baranda; Uchida, en cambio, negó haber empujado y afirmó que se estaba alejando cuando oyó un grito y un golpe. La fiscalía sostuvo que, aunque no exista prueba de un empujón directo, la conducta conjunta de las acusadas colocó a la víctima en una situación límite y constituyó un acto ejecutor del homicidio.
La defensa rechazó la existencia de intención homicida además de sostener que no todo estaba bajo control exclusivo de Uchida. La jueza, Yuka Tanaka, consideró acreditada la responsabilidad penal y dictó la condena.
Tras la lectura del fallo, la audiencia sufrió una interrupción cuando un hombre irrumpió en la sala gritando consignas a favor de la pena de muerte y preguntando por la reparación para la familia; fue reducido por el personal y el tribunal suspendió momentáneamente la sesión, que se reanudó antes de las 16:00 para explicar los fundamentos de la sentencia. Las reacciones en redes y secciones de comentarios mostraron cierta simpatía hacia el intruso, según reportes.







