Un hombre de 58 años, identificado como Koichi Murata, fue detenido en la prefectura de Toyama, por su presunta participación en una estafa especial.
Murata había denunciado que tres hombres de nacionalidad china lo habían atacado en la calle, golpeado y robado un sobre con 2 millones de yenes que llevaba en su mochila. Los sospechosos fueron arrestados por el robo, mientras Murata era interrogado como víctima.
Sin embargo, la investigación dio un giro cuando la policía determinó que el dinero robado provenía de una estafa cometida ese mismo día por Murata contra una mujer de unos 70 años que se encontraba de visita en Toyama. Murata fingió ser empleado de una empresa dedicada a la compraventa de metales preciosos y le habría sustraído 2 millones de yenes y un lingote de oro.
Murata admitió los hechos. La policía investiga ahora la relación entre él y los tres hombres detenidos que le robaron el dinero, así como todos los detalles del caso.







