La policía descubrió una gran cantidad de billetes de 10,000 yenes, por un total de 1,600 millones de yenes, en relación con dos hombres vinculados a un caso de préstamos ilegales. Entre ellos está Yoshio Takayama, un ejecutivo de 53 años, quien fue arrestado nuevamente por prestar 55 millones de yenes a una empleada sin estar registrado como prestamista.
El caso salió a la luz durante una investigación sobre el financiamiento de grupos criminales organizados.
Las autoridades sospechan que parte del dinero podría provenir de actividades ilícitas.







