Un hombre de 55 años, identificado como Kazuya Takeda, fue arrestado en el distrito de Chiyoda-ku, por extorsionar a peatones con falsas acusaciones de haberles dañado implantes dentales. Según la policía, Takeda abordaba a personas en la calle y afirmaba que al chocar con ellos se había roto su implante, exigiendo dinero a cambio.
En uno de los casos, Takeda habría obtenido alrededor de 600,000 yenes mediante esta táctica. Además, se informó que el sospechoso se introducía la mano en la boca para luego dejar rastros de sangre en las pertenencias de las víctimas, fortaleciendo su falso reclamo.

Takeda admitió los cargos y declaró haber cometido alrededor de 100 delitos similares en las regiones de Osaka y Aichi, acumulando cerca de 40 millones de yenes.
La policía metropolitana continúa investigando posibles delitos adicionales relacionados con este caso.






