Discusión sobre la reducción del impuesto al consumo en Japón enfrenta desafíos técnicos y de tiempo
Ayer se llevó a cabo la segunda reunión práctica del “Consejo Nacional”, un grupo encargado de debatir la reducción del impuesto al consumo en Japón. Representantes de cuatro partidos políticos escucharon opiniones de asociaciones industriales de supermercados y grandes almacenes.
Se destacó que un cambio en la tasa impositiva requeriría una actualización en los sistemas de caja registradora (POS), lo que implica un período de preparación de al menos un año tras la modificación legal.
Además, la capacidad de los proveedores para realizar estas actualizaciones es limitada, por lo que un trabajo simultáneo podría prolongar aún más el proceso.
También se planteó que los costos de estas modificaciones son elevados, y que una reducción del impuesto limitada a solo dos años podría no ser suficiente, sugiriendo la necesidad de considerar otras medidas.
El presidente del comité fiscal del Partido Liberal Democrático, Gotonori Onodera (65 años), afirmó que bajar el impuesto es importante para apoyar a quienes sufren por la alta inflación, pero reconoció que las actualizaciones en los sistemas POS requieren tiempo y costos significativos.
Por su parte, Motohisa Furukawa (60 años), presidente del comité fiscal del Partido Democrático Nacional, señaló que el proceso podría tardar entre seis meses y un año y medio, lo que limita su efectividad como medida inmediata contra la inflación actual.







